• Antonio Abreu y aquella emigración gallega a Argentina

    Antonio Abreu Franco, gallego de Vigo, nos espera en el Pazo de Moreira  de los Troncoso, en Ponteareas, provincia de Pontevedra, Galicia, España. Vivió una aventura juvenil en Buenos Aires y siempre ha vuelto. Lo visitamos con Georgina Bortolotto y la charla da para varias notas. En ésta nos relata aquel primer viaje. Pero publicaremos hablándomos de las carnes argentinas y, sobre todo, del tango

    Porque, realmente Antonio… nos recibes con el Polaco Goyeneche cantando. Te llama Django y hablan de nuestra música. El tango te fue ganando…

    Realmente el tango venía ya  dentro de mí, puesto que fui concebido por mi madre sobre Octubre del 35, nacido siete meses después, anticipadamente, debido a la convulsión de la guerra, el 28/Abril o 2 de Mayo del 36.  ¿Cómo no iba ya a ser parte del  tango si en mi niñez  he vivido inmerso en una terrible  posguerra y una dictadura hasta hoy? Cuando desgraciadamente  están emigrando la flor  de nuestros jóvenes más valiosos y está en la mente de tantos españoles volver a emigrar debido en gran parte a los políticos corruptos que han invadido nuestros cómodos sillones, y con sueldos que no ajustarán con respecto a la razón, y que son escandalosos, insultantes. Eso sí, te digo amigo Eduardo, habiendo quedado plasmado posteriormente: Artículo 20 de nuestra constitución “se reconocen y protegen nuestros derechos, uno por uno, a) b) c) y d”), pero que de poco nos valen.

    Después de 34 años, habiendo cambiado tanto el mundo… habiendo cambiado y estando cambiando tanto España, gran parte de los españoles demandamos un cambio en la Constitución, para bien de todos, como para la confianza  de nuestros prestamistas acreedores. “Setenta jóvenes gallegos emigran cada día en busca de una oportunidad de trabajo”. (Faro de Vigo 12 de Enero de 2013). “España está siendo un país de indigentes, donde el 96% no cree en los políticos”, estadísticas de hoy. Entenderás que siento… o quiero sentir como español verdadera vergüenza  por los políticos  corruptos de  que ha estado y está  España invadida!.

    Vamos a recordar aquellos años de la emigración española, la que se vivía especialmente en esa ciudad de Vigo tuya, y aquel primer viaje a Buenos Aires con pasaje “gratis total” y sin avisar en casa…

    Antonio Abreu Franco, vigués, junto a su madre, María Franco, en la empresa familiar dedicada a la importación y exportación de carnes, en la Zona Franca del Puerto de Vigo, EspañaMis viajes de Polizón son un referente de mi vida, y que quedaron plasmados en ella ante  todos los amigos que me conocen. En mi están. De ello solo cambiaría el disgusto y el dolor que he causado a mis padres. El resto ha enriquecido mi vida. Por ello me han perdonado. Referente a aquel primer viaje de ida a Buenos Aires de polizón cuando apenas tenía 16/17 años, y mi regreso también de polizón (aún menor de edad) a los escasos dos años después, debido a los acontecimientos de una posible guerra en Argentina, que terminó con la marcha del entonces presidente Perón.

    Debo de decirte que estoy en deuda con los  que años atrás fueron presidentes del Centro Gallego y Casa de Galicia en Buenos Aires, (que ahora están pasando un muy mal momento debido también a las malas políticas de aquel país y del nuestro). En presencia de José Luis Garra en Radio El Mundo les prometí a ambos presidentes de dichas casas de Galicia que les enviaría un libro de aquellos  dos viajes, sobre todo para incorporar al  MEGA - Museo del Centro Gallego por su originalidad supongo.

    Dicho libro eran mis viajes  de polizón de mi niñez y finalizaría en  mi vejez. Todo ello lo plasmaría mi escritor, el insigne  argentino de origen gallego D. Horacio Vázquez Rial, licenciado en Historia Medieval, Doctor en Geografía Humana, escritor. Pero desafortunadamente este  ha fallecido el 06/09/2012. Que descanse en paz  Horacio Vázquez Rial. Me había comentado en una ocasión que le gustaba mucho mi historia debido a que era similar a la historia de su abuelo que yo podía apreciar en su libro “Frontera Sur”, libro que yo había leído. Me lo había obsequiado mi amigo el actor  Luis Merlo, hijo del actor Carlos Larrañaga, y que se ha plasmado en una película, titulada también “Frontera Sur”. Pero sigo en mi propósito de llevar personalmente a Buenos Aires a dichos centros gallegos algún escrito de los enviados a Horacio,  y que parten desde mis 16/17 años.

    Te doy un pequeño, muy real y sentido avance: Todo el recinto del muelle Trasatlántico de Vigo al pie del buque italiano “Castel Felice” era en aquel año 1954 un clamor de sollozos y llantos de los que iban a embarcar con otros que quedaban, donde yo,  aun siendo un niño, sentía profundamente dentro de mí… los corros que formaban familias que venían de muchos lugares de Galicia, con algunos pequeños bultos, o atados que no habían facturado, puestos en medio. Estas familias y amigos se unían en redondo, enlazados sus brazos a fin de proteger sus pertenencias, y así abrazando sus cuerpos, para muchos quizás por última vez. Es muy difícil narrar aquellas escenas, llantos, ayes, consejos, que ninguno de ellos reparaba en que cualquiera oyese, estaban fuera de sí mismos, solos con sus penas.

    Buque italiano "Castel Felice" que realiza viajes trasatlánticos entre el Puerto de Vigo, en España, y el de Buenos Aires, en ArgentinaPero escenas más trágicas se sentían cuando el buque soltaba las amarras y se iba separando y alejando, las viví estando yo encima del portón elevado de una bodega de proa despidiéndome también, a efectos de que si me veía algún oficial, simular ser un pasajero. Jamás me olvidaré que  a mi lado estaba  un hombre vestido de blanco, alto, miraba y oía  con tristeza, posando una  mano sobre mi cabeza acariciándomela, y la otra tocando la suya  a la vez que movía su cabello con nerviosismo, le oí decir…  “¡Porco dío!”. Nunca supe si era médico, cocinero, peluquero….nunca más lo vi, pero me acompañará siempre su imagen, que yo miraba de soslayo. Tampoco supe que querían decir aquellas palabras, hasta que me enteré en Buenos Aires. Acepté  que fuese una blasfemia, pero nunca una falta hacia Dios sino un acercamiento. Una protesta al mismo.

    Enrique “Quique” Goncalvez, al que yo había ido a buscar a su casa para que me acompañara  de polizón, tenía mi edad, lo llevé conmigo puesto que tenía a su padre en Buenos Aires. Salimos de su casa que era cerca de la mía, dos casas más arriba, en la Cuesta del Pinar, hoy Bajada al Castaño, en Vigo. Se quedaba sin duda escribiendo para el mundo desde la ventana de la izquierda de su casa, Marcial Lafuente Estefanía, aquel conocido general republicano que vino a vivir cerca de mi casa y que fue  tan amigo de mi padre, y que también muchas veces me acariciaba mi cabeza.  Con él quedaban también  en su casa María Luisa su esposa, y sus hijos Fede y Paco, fallecido este último.

    Debo comentar que en nombre de su hijo Federico Lafuente, como en nombre de gentes de aquel barrio del Castaño como de Las Traviesas, he solicitado por escrito dos veces al Ayuntamiento de Vigo, la primera de ellas cuando se le hizo un homenaje,  el estudio de ver la posibilidad de ponerle a Bajada al Castaño, ”Calle Marcial Lafuente Estefanía”, cosa que gustó mucho a vecinos de la calle como a `Amigos Das Travesas´, pero sin tener contestación de la Sra. Concejala de Cultura  hasta hoy, no contestando a ninguna carta, ni comentando nada de la recepción de las mismas, pero habiendo sido muy bien recibida esta solicitud por el partido del PP, así lo hizo público, y que se adhería a esta solicitud. Lo ha hecho público también el alcalde de Vigo Sr. Caballero que alguna vez comentó “Cuando niño aprendí a leer con las novelas de Estefanía”. Esperemos a que tome la alcaldía el PP, pues este escritor fue  leído en todos los países de habla hispana, como en EEUU.  Pero  en Vigo, en la que se inspiró Estefanía, y escribió sus primeras novelas, no tiene su calle. Sin embargo en otras ciudades  fuera de Galicia sí que lo recuerdan con calles o paseos.

    Habíamos quedado en que Quique y yo subíamos por El Castaño a embarcar en el “Castel Felice”. Efectivamente, Quique,  quien ahora vive en Buenos Aires, llegó a subir conmigo abordo y habiendo estado también subido a la tapa de la bodega donde también estaba el hombre vestido de blanco que he mencionado. Estaba obsesionado y muy temeroso de aquel viaje, varias veces antes de subir a bordo, al encontrarlo tan nervioso le dije  “¡Si ves que tienes miedo quédate antes de intentar subir!”. Me dijo que no, que adelante. Arriba empezó a decirme que quería ir al baño, se encogía diciéndome en un momento que ya no aguantaba más, y como habían anunciado ya hacía un rato que procedían a sacar la pasarela, le dije que fuera, pues el barco ya se movía para salir hacía un rato. Cuando el señor de blanco pronunció aquellas palabras, ni un minuto más tarde, miré hacia el muelle y vi a Quique sobre el mismo levantando sus dos  brazos por encima de su cabeza y juntando las manos y moviéndolas en señal de  ¡!ánimo!!,  ¡¡éxito!!.

    Antonio Abreu Franco, el primero por la izquierda, con otros dos vigueses, en alta mar, viajando a la Argentina en 1953 en el Costa FeliceEse día hacía mucho mar. Después de andar merodeando en busca de algún lugar donde esconderme cuando ya no quedara gente en cubierta. Al encaminarme a la proa tras dejar atrás las Islas Cíes vi a unos hombres sobre  dicha proa, mirando con gran tristeza la tierra gallega que quedaba en el horizonte, alterados algunos. Al verme tan joven, 16 años, y preguntarme con quien viajaba y decirles que viajaba solo, uno de ellos, Varela, estalló y gritó a los otros con sus ojos empañados “¡!A flor da xuventú tamen emigra¡¡. Me cago en Dios…. ¡¡así queda España, solo con beatas, curas e fascistas!!. ¡¡ España, filla de puta que nos botas fora como si fóramos cans!! ¡Que nos matas de fame¡ ¡Terra cabrona¡”, extendiendo el brazo izquierdo hacia la derecha, a la altura de un cabestrillo y subiendo el derecho hacia arriba, con los puños cerrados, haciendo continuados y brutales cortes  de mangas hacia el horizonte que quedaba atrás, llorando, desesperado, lleno de rabia… hasta caer y levantarse a la vez.

    Se acercó Panete, el más viejo de ellos y le dijo, “Varela, non e España que e a nosa  terra, sinon Franco”, tratando de sujetarlo lo abrazó, con sus ojos húmedos  también. Varela seguía forcejeando, llegó Fernando, se abrazó a los dos, los tres formaban una piña llena de desesperación rabia  y ternura a la vez, acariciándose. Estos hombres sin duda habían vivido una vida injusta y fueron parte en una terrible guerra civil. Aclaro que es difícil comentar aquella escena, y puedo asegurar que ninguno de ellos había bebido, yo por supuesto tampoco, y también lloré en aquel momento, acurrucado en toda la proa, aterido de frío. Días después,  en este viaje, lloré por segunda vez en mi vida, no por una rabieta… lloré por primera vez como un hombre.

    Ahora pongo los nombres de ellos, siempre fueron mis amigos,  nunca les dije que yo era polizón. Después del viaje jamás he vuelto a ver a ninguno. Todos eran de Vigo, Panete de La Calzada o Teis, Varela y Fernando no lo sé, no lo recuerdo pero eran vigueses. Fernando me comentaba que desde Buenos Aires trataría de ir a Nueva York. Quique, Panete, Fernando, Varela…  el “ Castel Felice”!, rumbo a Buenos Aires.

    Emocionante relato, Antonio Abreu, como lo son todos los de emigrantes. Vamos a continuar la charla contigo para que nos cuentes de esa carne argentina… y tus amigos porteños en el mundo del tango. ¿Sabes que te digo?, que muy buenos estos quesos y jamones que sirven con el albariño en Pazo Moreira…

    Eduardo Aldiser
    Argentina Tango ha sido distinguida en el Congreso de la Nación, Buenos Aires, Día del Tango de 2012
     

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    Lista de comentarios

    Elvira Bermudez12/09/2013 17:42:03

    Este señor que increíble su decisión lo que es la edad ¡¡ y que pobreza había en esos tiempos ,y cuantas vueltas dio el mundo y ESPAÑA también ha tenido o tiene sus problemas ,yo le felicito a D.ANTONIO ABREU su fortaleza y espíritu de hombre de bien y tanguero además ,ya sabemos que este país lo hicieron hombres y mujeres muy trabajadores ya están quedando pocos ¡¡los que están llegando habrá que esperar....................

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