• ¿Somos acaso así los argentinos? Algo bueno tendremos, ché!

    Y ese ¡Ché! final muy sonoro, léanlo como si lo dijera Pepe Marrone. Ya una vez había entrado en mi correo, en medio de los muchos emails que mandan amigos con diversos tipo de material, mucho de tango, frases ingeniosas, ataques políticos de unos contra otros, etc. Una vez más entró en la bandeja y volví a leerlo. Al comienzo habla de un filósofo español y aclara "(con mucha certeza)". No la hay mayor que poner el nombre, que brilla por su ausencia. Tal vez recuerda el escribiente que Ortega y Gasset, que era uno solo, no como los Gath y Chavez, Don José, dijo alguna vez: "Argentino, a tus cosas". Es decir: ponte en acción, menos palabras y más hechos. Sin ser muy detective, pienso en algún paisano nuestro que hace muchos años vive por España y que, desde lejos, pontifica. Al hacerlo acierta en muchos rasgos nuestros. Pero siempre hay que poner algo, por lo menos, en el otro platillo. Y los argentinos algún que otro valor positivo tenemos. Sí que veo un gran fallo cuando nos diluimos y pasamos a ser "la sociedad argentina". Esto dice:

    Los argentinos recostados en el diván de un psicólogo desconocido, argentino al cien por cien

    Un filósofo español dijo (con mucha certeza): "Los argentinos están entre vosotros, pero no son como vosotros. No intentéis conocerlos, porque su alma vive en el mundo impenetrable de la dualidad. Los argentinos beben en una misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto -el tango- y se ríen de la música de otro; toman en serio los chistes y de todo lo serio hacen bromas.

    Ellos mismos no se conocen. Creen en la interpretación de los sueños, en Freud y en el horóscopo chino. Visitan al médico y también al curandero, todo al mismo tiempo. Tratan a Dios como "el flaco" y se mofan de los ritos religiosos, aunque los presidentes no se pierden un tedéum en la Catedral. No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus desilusiones. ¡No discutáis con ellos jamás! Los argentinos nacen con sabiduría inmanente ¡Saben y opinan de todo! En una mesa de café y en programas de periodistas/políticos arreglan todo. Cuando los argentinos viajan, todo lo comparan con Buenos Aires. Hermanos, ellos son "el pueblo elegido"... por ellos mismos.

    Individualmente, se caracterizan por su simpatía y su inteligencia, en grupo son insoportables por su griterío y apasionamiento. Cada uno es un genio, y los genios no se llevan bien entre ellos; por eso es fácil reunir argentinos, unirlos imposible. Un argentino es capaz de lograr todo en el mundo, menos el aplauso de otros argentinos. No le habléis de lógica. La lógica implica razonamiento y mesura. Los argentinos son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones. Cuando discuten no dicen: "No estoy de acuerdo", sino: "¡Usted está absolutamente equivocado!"

    Aman tanto la contradicción que llaman "bárbara" a una mujer linda, a un erudito lo bautizan "bestia", a un mero futbolista "genio", y cuando manifiestan extrema amistad te califican de "boludo", y si el afecto y confianza es mucho más grande, eres un "hijo de puta". Cuando alguien les pide un favor no dicen simplemente "sí", sino "¿cómo no?". Son el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra NO. Cuando alguien les agradece, dicen: "NO, de nada" o "NO" con una sonrisa. Los argentinos tienen dos problemas para cada solución. Pero intuyen las soluciones a todo problema. Cualquier argentino dirá que sabe cómo se debe pagar la deuda externa, enderezar a los militares, aconsejar al resto de América Latina, disminuir el hambre de África y enseñar economía en USA.

    Los argentinos tienen metáforas para referirse a lo común con palabras extrañas (*). Por ejemplo, a un aumento de sueldos le llaman "rebalanceo de ingresos", a un incremento de impuestos "modificación de la base imponible" y a una simple devaluación "una variación brusca del tipo de cambio". Un plan económico es siempre "un plan de ajuste" y a una operación financiera de especulación la denominan "bicicleta". Viven, como dijo Ortega y Gasset, una permanente disociación entre la imagen que tienen de sí mismos y la realidad. Tienen un altísimo número de psicólogos y psiquiatras y se ufanan de estar siempre al tanto de la última terapia. Tienen un tremendo super ego, pero no se lo mencionen porque se desestabilizan y entran en crisis. Tienen un espantoso temor al ridículo, pero se describen a si mismos como liberados. Son prejuiciosos, pero creen ser amplios, generosos y tolerantes. Son racistas al punto de hablar de "negros de mierda" o "cabecitas negras".

    En síntesis, los argentinos son italianos que hablan español / pretender sueldos norteamericanos y vivir como ingleses / Dicen discursos franceses y votan como senegales / Piensan como zurdos pero viven como burgueses / Alaban el emprendimiento canadiense y tienen una organización boliviana / Admiran el orden suizo y practican un desorden irakí. Son un misterio..."   (Esto último es una nueva versión de otra definición de los argentinos que se atribuye a Borges, cuando él hubiera utilizado un enfoque distinto para decir lo mismo, pero con más gracia)

    El misterio es usted, Señor Escribiente

    Pero sí que le voy a agregar leña a la mucha que a cortado, con tino o sin él... no me refiero a Tino Diez de Ingeniero White, claro que no. He puesto la llamada (*) porque en eso de etiquetar para el diablo, casi seguro que con mala intención por parte de los creadores de las palabrejas en cuestión, sí que me apunto de lleno, y le doy la razón. Ya escribí el artículo Esas palabras de Argentina... originarios, corralito donde me metí con todo apuntando contra ellas, haciendo hincapie en corralito y, en el caso de  originarios, hablando del el pseudo historiador o no se qué, que una tarde calurosa de verano hizo que bajara de la Sierra a Madrid para escuchar una disertación suya de historia... se trataba sólo de política, pagando casi seguro el pasaje, hotel y comida a quienes lo habían mandado por estos pagos, para dar una charla de comité, y bien barriobajera por cierto.

    Supuesto filósofo español, seguro sicoanalista, escritor o comunicador argentino con muchos años en España... muchas cosillas puesta por Ud. no las detecta un hispano ni que viva decenas de años allá. La próxima vez ponga su nombre... si es tan choma!

    La obra utilizada para ilustrar la nota pertenece al pintor mendocino Julio César Ovejero, que desde hace décadas vive en Madrid

    Otras Notas
    Radio Aldiser - Voz Argentina con Yosoytango y otros programas
    Palencia - Cuna de ancestros de San Martin y Villoldo
    El viaje a España de Evita - Eva Perón - Su trayectoria política
    Domingo Amaison en Argentina Mundo - Corriendo en Galicia y el mundo
    Homenaje a Buenos Aires - Argentina Tango de España
    Origen del Pericón Nacional - Argentina Folklore -Viajando por Asturias
    Japón - Coria del Río, Sevilla - Galicia y las Camelias - Argentina Mundo - España

    Vídeos
    Argentina Mundo en la Casa Museo de Cristóbal Colón
    Amigos de mi pueblo - Radio Municipal de General Baldissera
    Enrique Migliarini - Volver a Barracas y La Boca con Tangos
    La luz mala no es una leyenda - Argentina - Canarias
    Irene Aschero con Tangos en Galicia
    Angeles Ruibal canta y pone música a Yupanqui - Tiempo del hombre
    Aldiser recita La Maestra de Gagliardi en Pontevedra
    Europeas bautizadas como Argentina


    Eduardo Aldiser
    Canal Aldiser   Aldiser Radio  Argentina Mundo  Argentina Folklore  Argentina Tango  

    Argentina Es Tango / Grupo en Facebook

    Compartir en

    Lista de comentarios

    Escribe un comentario

    Nombre (requerido)
    Email (requerido, no será publicado)
    Recordar los datos en este equipo
    Protección de datos